Cómo comenzó todo - How did it all begin - Tomás Rébora
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Cómo comenzó todo – How did it all begin

Todo comenzó con un acto voluntario y bien intencionado, o eso pensaba yo…el regalo de un libro. Un libro de viajes, de un viaje en bicicleta alrededor del mundo, un viaje de cuento.

Alexis, mi querido amigo y compañero de aventuras a pedales por Cuba en noviembre de 2015, me había desbloqueado una de las últimas excusas para hacer realidad mi propio sueño. Un viaje en bicicleta largo, sin fechas, sin prisas, sin rumbos fijos. Soltero, descontento con mi trabajo y a punto de publicar mi primer libro de fotografía, Caminos Ajenos, que había hecho que tuviera a flor de piel todas las experiencias vividas detrás de cada foto revisada para el libro, me hizo decidir dejar las excusas y darme el gusto de cumplir este viejo sueño.

Tuve claro desde el primer momento que empezaría por América. Es un continente que no sólo me atrae estéticamente y que me ha tratado siempre con su cara más amable y autentica. Es también un continente que comparte lengua, con la que comparto mi lengua materna (saquemos Estados Unidos, Canadá y Brasil, aunque mi nivel de inglés y de portugués me garantiza una comunicación fluida con su gente) y eso lo hace escudriñable hasta sus más recónditos lugares. Te da la posibilidad de no ser un mero observador, te deja formar parte de él. Qué más podría pedir. Así comienza este viaje.

Everything begun with a voluntary and well-intentioned act, or so I thought … the gift of a book. A travel book, a bicycle trip around the world, a storybook trip. Alexis, my dear friend and companion of adventure pedals by Cuba in November of the 2015, had unlocked to me one of the last excuses to realize my own dream. A long bike ride, without dates, rush or fixed courses. Unmarried, dissatisfied with my work and about to publish my first photography book, Caminos Ajenos, which had made me have all the experiences lived behind every photo reviewed for the book, made me decide, leave the excuses and give me the pleasure of fulfilling this old dream.

It was clear from the beginning that I would start in America, it is a continent that not only attracts me aesthetically and has always treated me with its kindest and more authentic face. It is also a continent that shares language, with which I share my mother tongue (except for the United States, Canada and Brazil, although my level of English and Portuguese guarantees me a smooth communication with its people) and that makes scrutinizing even its innermost places. It gives you the possibility of not being a mere observer, but it also lets you be part of it. What more could you ask for. This is how this trip begins.

 

 

 

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